-Hablemos de la relación entre salud cardiovascular y diabetes.
-El primer concepto a tener en cuenta es que las enfermedades más prevalentes en nuestro país son las enfermedades cardiovasculares. Hoy por hoy la relación de porcentajes de frecuencia de mortalidad de estas enfermedades lo podemos tomar es un orden decreciente, ya que las enfermedades cardiovasculares significan un 32 % del total de fallecimientos, seguido por un 24 % de enfermedades oncológicas y el 5 % por los accidentes, dentro de los cuales están los de tránsito. Ya ahí tenemos una magnitud de escala en que en primer lugar están las enfermedades cardiovasculares, ya que son enfermedades prevalentes. Es muy importante tener en cuenta todo aquello que vincula a las enfermedades cardiovasculares y estos son sobre todo los factores de riesgo: la hipertensión arterial, la diabetes, la obesidad, el sedentarismo, el tabaquismo.
Vayamos al otro concepto que es muy importante: las enfermedades cardiovasculares no se gestan en 24 horas, no es que uno se contagia o se enferma de ellas, porque tuvo o no un enfermedad, y después de una incubación a los poquitos días se va a enfermar y luego le daremos un remedio como se cura de la gripe y terminó la historia. Es una enfermedad que tienen un proceso de instalación. Una vez que se instala, la enfermedad cuesta manejarla; es una enfermedad que se trasforma en crónica, produce discapacidad, una lesión y es mortal. Cuanto mas tardíamente detectemos la enfermedad, más complicada será ella, y en esa situación la muerte sobrevendrá en la forma más rápida.
De manera que si entendimos esa parte, vayamos a lo principal, que es el comienzo. Todo empieza en la niñez, se desarrolla a través de la juventud, afecta y mata durante la adultez. Como la presencia de la enfermedad y muerte es en la adultez, la mayoría de la población la ubica en esa franja etaria y se equivoca, pensando de que es un problema de la adultez. Es una enfermedad que ataca, está presente en cada adulto pero es un problema del niño, del joven y es ahí donde se gesta la enfermedad.
-¿Tiene que ver nuestro estilo de vida, nuestros hábitos alimenticios?
-Si, ha subido. En los años 50 eran menores las enfermedades cardiovaculares que hoy. También la gente se moría más tempranamente por enfermedades transmisibles: tuberculosis, plagas, otras enfermedades contagiosas, la malaria, fiebre amarilla, tantas cosas que afectaban a la persona y luego se moría y muy pocos llegaban a la adultez. Entonces el proceso de gestación de una enfermedad cardiovascular era acortado abruptamente por la aparición de una enfermedad transmisible. Hoy la gente tiene una esperanza de vida mayor, y al vivir más años se encuentra con esta realidad porque físicamente se encuentra bien. Cuando está en condiciones laborales perfectas se encuentra con la presencia de una enfermedad coronaria o cardiovascular, o una enfermedad invalidante de las arterias de los miembros inferiores que le va a dificultar su trabajo, le va a cambiar la vida. Lo que nos importa y más nos preocupa es anticipar todo eso. Entonces nosotros ya no hablamos de una prevención primaria, que es la detección de los factores de riesgo para tratar de revertirlos tempranamente y evitar que estos factores de riesgo produzcan la enfermedad cardiovascular, sino los aspectos primordiales de la prevención que es anticiparse a la propia presencia de los factores de riesgo.
Entonces debemos instruir, informar a la comunidad entera de que existen estas enfermedades. De que hay que evitar los factores de riesgo: el tabaquismo, la hipertensión arterial, el sobrepeso, la obesidad, la hipercolesterolemia.
En diferentes encuestas realizadas la prevalencia de estos son:
La hipertensión arterial tiene una prevalencia de un 25 % en los mayores de 15 años y 2 % de los niños son hipertensos.
El tabaquismo, 32 % en la población general. La encuesta a médicos mostró un porcentaje de 27 % de fumadores.
Entre obesidad y sobrepeso tenemos un 54 % de adultos, 17 % de niños entre 9 y 12 años presentan sobrepeso y 9 % de ellos son obesos.
Un 38 % de hipercolesterolemia: 1 de cada 500 individuos es portador de una hipercolesterolemia familiar. Las nuevas técnicas de diagnóstico genético que desarrolla la Comisión colaboran en forma eficiente en la anticipación de la enfermedad.
-¿Qué pautas de conducta debemos tener en cuenta?
-Evitemos el humo de tabaco, ya sea personalmente ser un fumador activo o pasivo, el humo en el ambiente hay que evitarlo. Que los niños no aspiren, que las embarazadas no fumen. La adicción de fumar genera nuevas enfermedades, no solo la cardiovascular, alrededor de 50 enfermedades y es una adicción brutal, son casi 5.000 uruguayos que mueren por tabaco.
Nuestros estilos de vida pueden influir en la aparición de la hipertensión arterial. (HTA).
Si comparamos la persona no diabética y la diabética, el diabético tiene 3 veces más de probabilidad de una enfermedad cardiovascular que un no diabético. También la mortalidad es mucho más veces mayor en el diabético que en el no diabético. ¿Por qué? Por muchas razones, por la enfermedad coronaria, por la propia enfermedad cerebro vascular. La enfermedad cardiovascular es por la arterioesclerosis, es la precipitación de lípidos que es mayor a nivel de la placa de ateroma y éstas placas son por lo general blandas. Si una placa se aumenta puede ser más peligroso porque se puede romper precozmente, puede sangrar y eso provoca un infarto a muy temprana edad.
Cuanto antes aparezca la diabetes, más riesgosa es, estamos hablando fundamentalmente de la diabetes tipo 2, que antes era una rareza en la infancia. Hoy no es una rareza, es cada vez es más frecuente. La diabetes tipo 2, que acarrea toda esta gama de enfermedades, es un problema de salud pública. No significa que la diabetes tipo 1 no lo sea, pero la presencia del tipo 2 es muy preocupante porque se va a extender, y una forma asintomática lo va a conducir a la enfermedad, cuando el individuo se da cuenta ve el entorno en que se encuentra.
El 75 % al 80 % de los diabéticos adultos mueren por enfermedad cardiovascular y su presentación es más temprana en los diabéticos que en los no diabéticos. Las prevenciones cardiovasculares las tienen que tener presentes, hay que tratar de cuidar en todos los aspectos higiénico-dietéticos para que no llegue a la aparición de la enfermedad.
-¿Cómo se puede revertir esta situación o frenar un poco este proceso?
-La primera cosa es tomar contacto y conocimiento, sobre todo de esta temática. Lo más frecuente es el vínculo que hay entre las enfermedades cardiovasculares y la diabetes, y que el riesgo por ser diabético es muy elevado. Si nosotros somos diabéticos solo es una cosa, si es diabético y además es hipertenso esto aumenta el riesgo 2 a 3 veces más y si además de esto tenemos el colesterol elevado, aumenta más .Nosotros tenemos que sumar estos riesgos individuales relativos a los riesgos absolutos, lo que nos da un riesgo global de adquirir estas enfermedades. En nuestro país hay tablas y unidades de detección de riesgo que se están aplicando. Es importante que los pacientes y la familia hagan preguntas, que se acerquen al médico para que hagan un chequeo aunque no sientan nada, aunque no tengan antecedentes. ¿Cuales son sus valores? ¿Cual es el valor de la glucemia? ¿De su colesterol? ¿De su presión arterial? Si la relación peso- talla está bien, si es un niño, adulto, si tiene sobrepeso, si es obeso, para cumplir un tratamiento adecuado para revertir esta situación y volver a un peso normal. Recuerden que la obesidad y la diabetes van de la mano: una atrae a la otra y la otra potencia la anterior.
La estrategia es detectar todo esto a muy temprana edad en la niñez y en la juventud para anticiparnos a los factores de riesgo, en primer término, y luego si están presentes eliminarlos lo mejor posible para evitar la aparición de la enfermedad, porque ya sabemos que con la enfermedad puede venir la invalidez, las discapacidades que ésta provoca o la muerte misma. A veces el primer evento es ya la muerte súbita sin ningún síntoma, no hay nada y se debuta en un evento agudo que es una muerte súbita, un paro cardíaco, todo eso puede aparecer de una forma brusca. La hipertensión arterial es un asesino silencioso.
No hay que esperar sentirse mal, no hay que esperar síntomas. El sentirse bien no es sinónimo de estar bien. Generalmente pensamos así: “si estuviera mal me sentiría mal”, pero no son equivalentes: uno puede estar mal y sentirse bien. Hay que hacerse chequeos periódicos y conocer esos valores. Se pueden hacer en cualquier policlínica y son rápidos.
Por otro lado el entorno familiar es el primer eslabón, los cambios tienen que ser en el individuo y en su entorno porque el entorno va a volver a influir en el individuo. Este va a volver otra vez a fallar, es un cambio de conducta, si él logró el cambio y luego el entorno no lo acompaña, va a volver atrás, así que es importante que todo el entorno familiar se favorezca con estas políticas, con estas conductas y se favorece toda la familia, no solo al que le detectaron una diabetes o algunos de estos factores de riesgo mencionados, sino todos.
Son procesos silenciosos, uno puede sentirse bien y estar con una glucemia alta y después debutar con las complicaciones, con los problemas arteriales de los miembros inferiores y entonces después los dolores en las piernas, la falta de pulso, las amputaciones y la persona está sorprendida. ¿Qué pasó? Es un proceso silencioso, de manera que hay que acercarse al equipo de salud, a cualquier centro de salud, para que estos hagan las determinaciones y le digan cómo está.
Para empezar, la recomendación para la toma de presión es a partir de los 3 años y conjuntamente con ella los otros aspectos.
-¿La asociación de diabetes-hipertensión es muy frecuente?
-Sí, el paciente diabético e hipertenso tiene mayor riesgo de tener una enfermedad cardiovascular que el diabético normo tenso. La hipertensión arterial tiene una mayor prevalencia en el diabético del sexo masculino que en la mujer menor de 50 años, pasada esta edad se vuelve más frecuente en la mujer.
La diabetes es un factor de riesgo independiente de la enfermedad coronaria, y el riesgo aumenta al doble cuando se asocia a la hipertensión arterial.
La obesidad tiene una alta prevalencia en el diabético hipertenso. Leves reducciones del peso de 4 a 8 kg. pueden mejorar el control de la hipertensión arterial y la glucemia.
Otro aspecto es el excesivo consumo de alcohol que puede crear una resistencia al tratamiento antihipertensivo instituido.
El tratamiento antihipertensivo retarda la aparición de la nefropatía diabética. Del mismo modo sucede con la retinopatía diabética que se agrava más con la presencia de la hipertensión arterial.
-¿La Comisión Honoraria de la Salud Cardiovascular qué se propone?
La política de la Comisión apunta fundamentalmente a la promoción de la salud, más que nada a temprana edad para, disminuir el número de casos nuevos, lo que biológicamente se llama reincidencia. Lo que buscamos es la disminución de la reincidencia para que cada vez hayan menos enfermos cardiovasculares. Los enfermos cardiovasculares aumentan los costos del sistema de salud por los tratamientos que requieren así como el impacto individual y de la familia en lo económico, psicológico y de relacionamiento.
Lo que nosotros buscamos es evitar que se llegue a esas etapas, tenemos la medicación, la tecnología para corregir lo posible y revertirlo, rehabilitarlo y volver al centro de su ámbito laboral y de la sociedad, que vuelva a ser un individuo productivo.
-¿En Uruguay las políticas de salud apuntan a la prevención?
En Uruguay tradicionalmente el sistema de salud se manejó con una política netamente asistencialista. En los últimos años se han comprendido las bondades y los valores de la prevención y los están asimilando a todos los niveles. Si bien tenemos que tratar a todos aquellos que están afectados, mejorarlos, recuperarlos, rehabilitarlos, previamente tenemos que hacer una prevención para evitar la aparición de la enfermedad. Ahí está primordialmente la función de la
Comisión, de promover en la población en general estilo de vida saludable:
1-evitar la aparición de los factores de riesgo
2 -detectar los factores de riesgo y revertirlos
3 -estimular el buen diagnóstico, el tratamiento precoz y adecuado.
Así también como en su momento se hará un encare correspondiente a la prevención terciaria que son los aspectos vinculados con la rehabilitación. Lo mas inmediato hoy por hoy es ir a toda velocidad a la prevención y promoción humana, eso a nivel masivo. Entonces el tema del tiempo y la velocidad son fundamentales en los seres humanos, no vivimos milenios, nuestra expectativa de vida llega a más de 70 años. Entonces tenemos que apurarnos para que los niños y jóvenes comprenden y cambien su conducta, generar prácticas y actitudes adecuadas y tratar de vivir saludablemente para que lleguen a la adultez lo más sanamente posible. Si perdemos en esa instancia ya pasamos al capitulo de la adultez. Si los niños y los jóvenes no entienden que esto es asintomático vamos directamente a la enfermedad.
-Usted ha dicho que las cifras en relación a enfermedades cardiovasculares están descendiendo en nuestro país. ¿Eso es un logro?
-Hay una sumatoria de actividades que se han hecho en el transcurso de estos años y no es la Comisión sola, sino que coordinamos estas actividades con más de un centenar de instituciones y organizaciones vinculadas al tema, y cada una hace su aporte con el mayor esfuerzo posible, con nuestro apoyo y colaboración. Esta es la tarea de muchas instituciones y voluntarios. Esto apunta a que haya la menor cantidad de enfermos posible y esto tiene un impacto directo sobre la mortalidad de nuestro país, que va bajando en una forma constante. Hemos hecho análisis de los 10 últimos años por la Comisión, y vemos que la tendencia de la caída por enfermedades cardiovasculares en total es de 2,1 % por año, las enfermedades coronarias isquémicas del corazón están descendiendo casi al 2,8 % por año, y luego las enfermedades cerebro vasculares descienden también 1 % por año.
El avance de la ciencia, la tecnología, la medicación en el tratamiento precoz y adecuado de la dislipemia, hipertensión arterial y de todos los conocimientos que han mejorado, así como las técnicas para pacientes que han sufrido una lesión, como la revascularización, la angioplastia, la implantación de marcapasos, hacen posible este descenso.
En el Uruguay tenemos el privilegio de que toda persona que esté inscripta en el sistema de salud, ya sea por un carné de salud en Salud Pública o afiliada a la mutualista tiene probabilidad de acceder a alta tecnología y a todos estos recursos que son de altísimo costo. Pero lo que tiene más importancia es la prevención de salud y promoción en todos sus niveles para evitar la aparición de los factores de riesgo, primordialmente para tratar de corregir los factores de riesgo cuando estos están presentes y para que anticipadamente no lleguemos a la enfermedad. Al llegar, diagnosticarla precozmente y tratarla en forma adecuada. Si se produce la lesión, tratarla adecuadamente con la tecnología de altos costos que están disponibles a toda la población y después rehabilitarla para que el individuo se pueda reintegrar en la sociedad y al ámbito laboral. Estos son los aspectos generales.
Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte en los países desarrollados y en vías de desarrollo. Una de cada tres muertes en el mundo se debe a las enfermedades cardiovasculares. Actualmente el 80 % de las muertes por enfermedades cardiovasculares ocurren en países de bajos y medianos recursos económicos.
Recordemos: las enfermedades cardiovasculares son altamente prevenibles aplicando estrategias de prevención sobre los principales factores de riesgo: tabaquismo, sedentarismo, hipertensión arterial, obesidad, diabetes y dislipemias (niveles de colesterol y otros elevados en sangre). La importancia de la detección de la hipercolesterolemia familiar por medio del estudio genético familiar es un trabajo que ya está realizando esta Comisión Honoraria. A lo largo del año la Comisión Honoraria para la salud Cardiovascular, en coordinación con múltiples instituciones y organizaciones, viene desarrollando actividades de capacitación, investigaciones, sistematización de información y difusión de la temática cardiovascular