Pregunta un paciente diabético a la nutricionista:
-¿Puedo comer frutillas?
La respuesta es Sí.
Esta simple pregunta es muchas veces hecha con cierto temor por recibir una contestación negativa. Las personas con diabetes tienen el concepto equivocado sobre el consumo de frutas, creyendo que sólo es posible comer manzana… ¡y si es verde mejor…!
Las frutillas -también llamadas fresas- que nos encantan con su color rojo, son el fruto de una planta herbácea, de tallos rastreros, de hojas bien verdes y que da flores de color blancas o amarillas.
La composición nutricional cada 100 gramos de frutilla es la siguiente:
Calorías: 40
Glúcidos o hidratos de carbono: 7.6 g. Proteínas: 0.7 g.
Grasas: 0.35 g. Agua: 89 g. Fibra: 1.28 g.
Sodio: 1.8 mg. Calcio: 23.5 mg. Potasio: 151 mg.
Vitamina C: 64.5 mg.
FUENTE: CENEXA 1995
Las personas con diabetes pueden comerlas si saben respetar la porción indicada en su plan de alimentación. Es decir, si tienen indicado comer una porción de fruta equivalente a una manzana de 100 gramos -o sea una chica-, será equivalente si la sustituye por 200 gramos de frutillas. ¿Por qué hablamos de equivalente? Porque ambas frutas, en esas cantidades, contienen 15 gramos de glúcidos.
Lo importante es el aporte de vitamina C que ofrecen las frutillas. La vitamina C mantiene en buen estado las encías y los dientes, favorece la absorción de hierro y fortalece el sistema inmunológico, además de ayudar a cicatrizar las heridas. Es una vitamina antioxidante ya que actúa como preventivo de determinadas enfermedades y contra la acción de los radicales libres.
No todas las personas pueden comer frutillas. Aquellas que tienen problemas digestivos como esofagitis, gastritis, colon irritable o divertículos no deben consumirlas, así como los alérgicos y algunos asmáticos.
Las personas que tienen litiasis renal por oxalatos deben evitar el consumo de frutillas ya que éstas se encuentran dentro del grupo de alimentos restringidos junto con otras frutas como las frambuesas, las mandarinas, las uvas y los frutos secos.
Las variadas preparaciones que se pueden elaborar son: con gelatina dietética, en ensalada de frutas, con yogur, en tartas, licuados, salsas, helados o simplemente solas. Lo importante es saber cuánto, cómo y cuando comerlas.
Postre fácil de frutillas: en el vaso de la licuadora colocar 200 gramos de agua hirviendo y agregar 1 sobre de gelatina dietética de frutilla o cereza para 4 porciones. Licuar, agregar cuatro o 5 cubitos de hielo y licuar nuevamente. Servir en cuatro copas, enfriar y al momento de comer agregar 100 gramos de frutillas fileteadas en cada una.
1 porción contiene 7.6 gramos de glúcidos. Si desea una preparación más espumosa incorpore a la mezcla antes de dividir en porciones una clara batida a nieve.