Los riñones son órganos de nuestro cuerpo que cumplen un rol muy importante. La diabetes puede afectar el normal funcionamiento de los riñones, lo que se denomina nefropatía diabética. La nefropatía diabética es un proceso progresivo y la etapa más avanzada es lo que llamamos Insuficiencia Renal.

La diabetes es la causa más frecuente de insuficiencia renal. No todas las personas diabéticas desarrollan enfermedad renal y  las que padecen esta afectación, en la mayoría de los casos, no es tan grave como para determinar insuficiencia renal. Los factores más importantes que  influyen en su desarrollo son: factores genéticos, la hiperlucemia y la hipertensión arterial no controladas, y otros como el colesterol alto, la ingestión de excesiva cantidad de proteínas, el hábito del tabaco, etc.

Se han publicado 2 estudios realizados en personas diabéticas tipo 1 (Diabetes Control and Complication Trial – DCCT) y diabéticos tipo 2 (United Kingdom Prospective Diabetes Study – UKPDS) que nos han brindado pruebas contundentes de que mucho es lo que se puede hacer para prevenir o enlentecer la progresión de enfermedad renal. Ambos estudios demostraron que con un control adecuado de la glucemia y de la presión arterial, se logra una reducción muy importante del desarrollo de complicaciones de diferentes órganos, y en aquellos en que ya hay algún grado de afectación  inicial, se logra enlentecer su progresividad.

Las personas diabéticas pueden reducir el riesgo de las complicaciones conociendo los cómo y los porqués, ya que de esa manera pueden modificar sus hábitos y controlarse adecuadamente para lograr tal fin, teniendo en cuenta estos dos conceptos:

1- Las complicaciones renales de la diabetes pueden prevenirse o retardar su evolución.

2- La educación del diabético es un pilar crucial para lograr tal fin. De allí surge la realización de este artículo.

¿Cómo funcionan los riñones?
Los riñones contienen pequeños filtros o glomérulos que limpian la sangre, eliminando el líquido y los productos de desecho que el cuerpo no necesita. Cuando los riñones están sanos las pequeños vasos llevan sangre a los glomérulos, éstos la filtran y la fracción de desechos es eliminada por la orina, mientras que la sangre limpia vuelve  hacia el torrente circulatorio.

 

¿Cómo es que la diabetes afecta los riñones?
Cuando la persona diabética tiene niveles de glucosa en sangre persistentemente elevados y más aún si la presión arterial también se encuentra elevada, los glomérulos se dañan. Con el daño, los filtros no son capaces de eliminar adecuadamente las sustancias de desecho y por el contrario, permiten pasar a la orina sustancias como las proteínas, que normalmente el organismo las guarda. Con el mal funcionamiento renal, se agrega la  dificultad progresiva de manejar los líquidos, por lo que en etapas avanzadas de la afectación renal, disminuye el volumen de la orina progresivamente. De esta manera se  acumulan sustancias tóxicas, se pierden sustancias necesarias para el organismo y ocurre un manejo inadecuado de los líquidos, pudiendo determinar gran retención y llegar a un volumen de orina de cero. Esta etapa final de insuficiencia renal, requiere de métodos como la diálisis o el transplante renal o reno-pancreático. Hasta ahora, la diabetes es la causa principal de insuficiencia renal.

¿Cómo se puede saber si hay repercusiones en los riñones por la diabetes?
Una de las primeras señales de que los riñones están afectados es cuando pequeñas cantidades de proteína (albúmina) se detectan en la orina (microalbuminuria). Hay métodos de tiras reactivas para orina, como las que se usan para conocer la glucemia capilar y técnicas de exámenes de laboratorio muy eficaces para su detección. En todo diabético se aconseja que al menos una vez por año se realice la búsqueda de microalbuminura. En etapas más avanzadas, la cantidad de albúmina que pasa a la orina es en rangos mayores (macroalbuminuria) y comienzan a acumularse más y más materiales de desecho. Estas alteraciones son progresivas hasta que finalmente los riñones dejan de funcionar.

Cuando la función de los riñones ha disminuido a menos de un 10 a 25 % de su capacidad normal,  es que recién comienzan a aparecer síntomas, los cuales son inespecíficos. Esto ocurre a lo largo de muchos años, por lo que este proceso es silencioso para el paciente, y por tanto es necesario buscarlo mediante estudios en orina y en sangre que solicitará su medico. Por ello, es necesario y muy importante visitar a su medico periódicamente.

¿Qué evidencias hay para prevenir  o retrasar el desarrollo de nefropatía diabética?
Los dos estudios más importantes el DCCT y el UKPDS antes mencionados, demostraron que el control adecuado del azúcar en sangre logra disminuir el riesgo de aparición de microalbuminuria en un tercio o más y en aquellos que ya presentan esta alteración, el riesgo de progresión a macroalbuminuria disminuye a la mitad. También se ha demostrado que un control estricto de la presión arterial, puede revertir la microalbuminuria ya presente. La presión arterial elevada, aún en cifras levemente elevadas, tiene un efecto determinante en la progresividad de la alteración renal. Por otra parte, la afectación renal determina hipertensión arterial, creando un círculo vicioso entre factores productores y consecuencias que es extremadamente peligroso. Es así que la detección y el tratamiento precoces de la hipertensión, incluso de los casos leves, son de suma importancia para las personas diabéticas.

En los últimos años también han sido publicados estudios que demuestran que el uso de algunos medicamentos para la presión, aún en ausencia de cifras de presión alteradas, tienen un efecto protector para los riñones. Este aspecto debe ser analizado con el equipo médico y la prescripción de los mismos debe ser realizada por  ellos y en forma individualizada según las características del paciente.

¿Qué puede hacer el paciente diabético para prevenir la complicación renal?

1- Visite a su médico/a con regularidad. En conjunto con éste y el equipo de atención al diabético, podrán analizar su situación y establecer la mejor estrategia de autocontroles, exámenes de laboratorio y tratamientos a seguir, dirigidos a prevenir  complicaciones. Es necesario que se adhiera a las indicaciones que le han sugerido.

2- Mantenga los niveles de azúcar en sangre dentro de límites normales. Para lograr este objetivo tenemos la herramienta  valiosa de variados sistemas de control de glucemia capilar que permiten  realizar al diabético los  autocontroles de glucemia con la frecuencia y horarios  acordados con su médico.

Otro método muy valioso y complementario del anterior es la realización de la Hemoglobina Glucosilada en sangre, que tiene el valor de informarnos un resultado que refleja el promedio de sus glucemias en los tres meses previos. Es aconsejable hacer este examen en sangre  de 2  a 4 veces por año.

3- Mantenga cifras de presión arterial normales. Para evitar daño en los riñones la cifra de presión arterial deberá ser menor a 130/80 mm./Hg. Para lograrlo hay varias cosas que Ud.  puede hacer:
-Si  tiene sobrepeso o es obeso, debe bajar  peso.
-Evite la sal en sus comidas
-Realice ejercicio en forma periódica y regular
-Evite el alcohol y el tabaco
-Si toma medicación para la presión arterial, tómelas como le haya dicho su médico. Frecuentemente es necesario tomar más de un medicamento para lograr normalizar la presión, pero debe ingerirlos con regularidad.
-Controle su presión con la frecuencia acordada con el equipo médico.

4- Siga un plan de alimentación saludable. La consulta con la nutricionista del equipo médico es de gran jerarquía, quien en conjunto con su médico podrán aconsejarle el mejor plan para Ud. Podrían recomendar que coma menos proteínas, sodio y potasio. En etapas avanzados de la enfermedad la alimentación con exceso de proteínas agrava la evolución de la enfermedad renal.

5- Otros Factores que inciden en el daño de los riñones:
-Infecciones urinarias. Las infecciones urinarias, fundamentalmente si son reiteradas, determinan daño en los riñones y deben ser tratadas adecuadamente. Si se presentan síntomas que  sugieran infección urinaria tales como: dolor o ardor al orinar; deseo frecuente de orinar; orina turbia o rojiza; dolor en la parte baja de la espalda o cintura, fiebre asociada, concurra o llame a su médico inmediatamente.

Recordando al Dr. Leo P. Krall (1914-2002) quien fue un educador incansable, viajando y dando conferencias a nivel internacional -con particular interés en la divulgación de la información en los países en desarrollo-, frente a la pregunta de por qué educar al diabético, él contestaba: “porque con la educación conseguimos: lograr mayor calidad  de vida, ayudar al diabético a  manejar su enfermedad, que logre una vida más  productiva, adaptarse a los problemas de la vida moderna y disminuir el costo de la diabetes”.