El cuidado de la Diabetes debe ser integral, es decir, debemos llevar un buen control pensando en todo nuestro cuerpo. El descontrol de la Diabetes puede afectar todas y cada una de las partes del cuerpo, incluso la piel. Afortunadamente, la mayoría de las afecciones de la piel pueden evitarse o tratarse fácilmente si se les detecta a tiempo. Cuando se vive con Diabetes la piel puede afectarse en algún momento de la vida. De hecho, a veces este problema puede ser la primera señal de que la persona tiene Diabetes.

La piel se reseca y empiezan las molestias como comezón y grietas. Una grieta o abertura en la piel puede ser la entrada de microorganismos y causar una infección que comúnmente tardará más en cicatrizar cuando se vive con Diabetes, y la situación empeora cuando la glucosa ha estado elevada. Afortunadamente, es posible prevenir o tratar fácilmente la mayoría de las afecciones de la piel si se detectan a tiempo.

Afecciones de la piel más frecuentes son:

  1. a) Infecciones por hongos.

Estas infecciones son ocasionadas por un hongo que conocemos como Candida Albicans. En general puede ocasionar mucha comezón y pequeñas ampollas. Las infecciones por Candida pueden ser indicadores tempranos de Diabetes Mellitus (DM), no diagnosticada. Estas infecciones se desarrollan comúnmente en pacientes añosos con DM cuando su control de la enfermedad es malo. La estomatitis angular por Candida es una complicación clásica en niños diabéticos; lesiones atróficas de la lengua diabética se pueden asociar con Candida, simulando glositis romboide, la paroniquia candidiásica comúnmente afecta las uñas; puede existir eritema, edema, dolor y pérdida de la cutícula. La erosión interdigitalis, que es menos común que la paroniquia, es una infección del espacio 3 y 4 dedo. Las infecciones candidiásicas de los genitales femeninos acompañadas de prurito vulvar, y lesiones en el área inframamaria y otros pliegues cutáneos son hallazgos comunes en mujeres con DM. En los hombres, las manifestaciones más comunes son balanitis candidiásica, balanopostitis y fimosis, aunque su frecuencia es mucho menor que en las mujeres. El tratamiento exitoso de las infecciones por Candida incluye normalización de los niveles plasmáticos de glucosa y el uso de fungicidas tópicos y en ocasiones por via sistémica.

Las dermatofitosis son micosis superficiales causadas por hongos parásitos de la queratina, llamados dermatófitos, de los géneros Trichophyton, Microsporum y Epidermophyton, que afectan piel y anexos y excepcionalmente invaden tejidos profundos, no sólo de pacientes diabéticos, sino de la población general. Su distribución es mundial. La tiña de la cabeza se observa en niños (98%) y ocasionalmente en mujeres adultas. La tiña del cuerpo aparece a cualquier edad y en ambos sexos, con frecuencias de 15 a 25%. La tiña de la ingle y de los pies predomina en varones. Las formas profundas son raras. Las infecciones por dermatófitos probablemente no son más comunes en los pacientes diabéticos que en los no diabéticos, pero si son de especial interés.

Las infecciones pueden llevar a inflamación y fisuración y de esta forma servir como portal para infecciones bacterianas en un pie diabético comprometido. La tiña pedis debe ser tratada en los pacientes con compromiso neurovascular.

Si sospechas que tienes una infección de este tipo consulta a tu médico para que te dé un buen tratamiento. Recuerda que el control de la glucosa en sangre es de vital importancia para evitar estos problemas.

  1. b) Infecciones por bacterias

El eritrasma extenso, causado por Corynebacterium minutissimum, ocurre con frecuencia en los pacientes diabéticos y obesos. Las infecciones comunes bacterianas de la piel, usualmente causadas por Estafilococo aureus y Estreptococos beta-hemolíticos, incluyen impétigo, foliculitis, furunculosis, carbúnculos, ectima, celulitis y erisipela. En el paciente diabético, la erisipela de las piernas se complica frecuentemente con lesiones bulosas, las cuales conllevan a gangrena diabética y fascitis necrotizante. Además del uso de antibióticos sistémicos adecuados, el tratamiento debe incluir un control adecuado y estricto de la glucemia y debridación del tejido necrótico.

  1. c) Comezón

Cuando los niveles de glucosa en sangre se encuentran elevados puede presentarse mucha comezón. Ésta también puede ser ocasionada por piel seca.

Hay que tener especial precaución e intentar no rascarse sobre todo al bañarse. La recomendación más común es aplicar crema lubricante después del baño y utilizar jabón neutro.

  1. d) Piel seca

Las personas mayores se encuentran con este problema con frecuencia. La piel seca puede encontrarse en partes especiales del cuerpo por ejemplo en las piernas, las manos o incluso la cara.

La comezón puede ser un síntoma de piel seca. Además de estar irritada, la piel puede empeorar si uno se rasca. Al rascarse podemos aumentar el riesgo de una infección o de desarrollar úlceras.

Como te hemos repetido a lo largo del texto, el control glucémico nos ayudará a evitar y a tratar problemas en la piel.

Cuidados generales

En realidad, hay varias cosas que puedes hacer para mantener tu piel saludable. A continuación, te presentamos algunos consejos que pueden ayudarte:

Mantén tus niveles de glucosa en sangre lo más cercanos posible a los objetivos que tu medico ha establecido. Cuando los niveles de glucosa en sangre se encuentran elevados, la piel se reseca y tiene mayor dificultad en defenderse de bacterias. Mantén tu piel limpia e hidratada.

Mantén la piel limpia. Utiliza jabón neutro, libre de colorantes y perfumes.

Seca cuidadosamente. Retira la humedad con una toalla suave. Verifica todos los pliegues de las manos, codos, dedos y entre las piernas para asegurarte que están completamente secos para evitar infecciones por hongos o bacterias.

Evita baños muy calientes, el calor podría causarte alguna herida. Es ideal que el baño no dure más de 10 minutos. Si tienes problemas de resequedad evita los baños de burbujas. No utilices cremas o lociones entre los dedos de los pies.

Revisar la piel después del baño. Si se observan manchas rojas, áreas resecas, picazón, ampollas, piel delgada y brillosa, o que la piel de las manos se ha vuelto amarillenta, gruesa y tensa, se debe concurrir al médico para que indique el tratamiento.

El cuidado del cabello es igualmente importante. Para lavarlo utilice champús suaves.

Mantener la piel hidratada. Aplícate crema humectante para evitar resequedad y comezón. Se recomiendan cremas que contengan en su formulación lanolina o vaselina. La Diabetes vuelve su piel más sensible, las fragancias y colorantes artificiales son dos de los ingredientes más irritantes que se pueden encontrar en los productos de cuidados de la piel.

Para favorecer esta hidratación, también se debe ingerir una media de 2-2,5 litros de agua al día y consumir frutas y verduras en abundancia, puesto que una buena hidratación del organismo también favorecer la elasticidad e hidratación de la piel.

Usar calzado amplio, el zapato cómodo reduce la aparición de callosidades o rozaduras. Cuando estrenemos zapatos, conviene hacer una adaptación lenta utilizándolos no más de una hora seguida los primeros días. Escoger como horario de compra de calzado la última hora de la tarde, ya que es cuando el pie se encuentra más ensanchado. No andar nunca descalzo, ni siquiera por la playa. En casa, utilizar zapatillas cómodas. Utilizar almohadilla plantar, puede reducir el riesgo de desarrollo de úlceras. Usar medias limpias y secas. Son ideales las sin elásticos ni costuras. Ayudan a proteger los pies. Para calentarse los pies, no utilizar mantas eléctricas ni bolsas de agua caliente.

Evitar el cigarrillo. El hábito de fumar disminuye el flujo sanguíneo hacia los pies.

Para el cuidado de las uñas se deben de utilizar tijeras de punta roma y lima de cartón. Todo ello, con buena luz y sirviéndose de la ayuda de una lupa y espejo, si fuera necesario. Nunca se deben utilizar tijeras de punta afilada, cortaúñas u otros objetos punzantes. Tampoco limas metálicas, callicidas, ni piedra pómez. Se deben cortar las uñas en forma recta evitando cortar los lados. En cualquier caso, siempre que no se puedan realizar estos cuidados con la precisión que requieren, debe acudirse al podólogo.

Evita rascarte. Evitarás llagas o rasguños. Recuerda que, al padecer Diabetes, las heridas en tu piel tardan en curarse más tiempo. Atiende las heridas de inmediato, lávalas con agua y jabón neutro. No uses antiséptico de mercurio, cromo, alcohol o yodo para limpiar la piel porque son demasiado fuertes. Solo usa antibiótico en crema o ungüento si tu médico lo aprueba y cubre las heridas leves con una gasa estéril. Ve al médico de inmediato si tienes una herida profunda, quemadura o infección seria. Consulta al dermatólogo (médico de la piel) si tienes problemas de la piel que no has podido resolver solo.

Rote el lugar en donde se pincha para medirse la glucosa. Así como también el sitio de aplicación de insulina.

Medirse la glucemia a menudo puede ocasionarle ciertos problemas en la piel, pero una buena técnica puede prevenir problemas como los callos. Algo que funciona muy bien es usar diferentes dedos para medirse la glucosa. Tenemos 10 dedos y dos lados de cada dedo. Así que, si quiere usarlos todos, usted tiene 20 lugares para medir su glucosa. Al rotar entre estos 20 lugares, usted le da tiempo a su piel a que se recomponga. Al pinchar su dedo constantemente en el mismo lugar, usted puede causar trauma en la piel, que eventualmente puede terminar en un callo.

Protegerse del sol. Es esencial emplear todas las medidas posibles para proteger la piel de la exposición solar, especialmente durante las horas centrales del día. Las cremas solares, SPF30 o superior, son el principal aliado en este sentido, siendo recomendable su aplicación cada dos horas y después del baño; junto con el uso de gafas y sombreros, para aumentar la protección. El objetivo principal es evitar las quemaduras en la piel, que no solo pueden resultar molestas, sino que favorecen su envejecimiento y sequedad, así como el desarrollo de melanomas.

Comunícate con tu medico si notas alguna cortada o herida. Lava bien la zona con jabón. Recuerda no automedicarte. Tu médico es quien decidirá el mejor tratamiento.

Si tienes problemas en la piel que no puedes resolver por ti mismo(a) o que no sanan rápidamente, consulta con tu médico para que pueda indicarte cómo tratarlos y evitar complicaciones mayores. También es importante, que consultes a un dermatólogo (el médico especializado en piel) si te aparece una erupción después de tomar medicinas o cerca del lugar donde te aplicas la inyección de insulina.

Por último, recuerda que si mantienes tus niveles de glucosa a raya es posible evitar estas y otras complicaciones asociadas con la Diabetes. Cambiar de hábitos no siempre es fácil, pero luego de un tiempo notarás que el esfuerzo no es tan grande y que los beneficios son enormes.