Una asociación frecuente en el paciente mayor. Razones y consecuencias.

Interés y dificultades.

Diversas investigaciones desde los más variados encares se vienen desarrollando en el campo de la Diabetes y la demencia. Además de la ocurrencia conjunta  en un mismo paciente la pesquisa de una misma raíz etiopatológica impresiona casi como la desesperada búsqueda de la piedra filosofal.

Por cierto, el móvil científico primordial será la aplicación en el campo clínico de los hallazgos para encontrar la curación o por lo menos mejorar la calidad de vida del paciente. La utilización errónea de las informaciones  acerca del avance de los equipos de investigación, pueden llevar a interpretaciones falsas y alentar esperanzas infundadas en el público. Es muy frecuente que los informes en las publicaciones especializadas se expresen en condicional y abran la posibilidad de que futuros estudios confirmen o desechen los hallazgos “…de acuerdo al estudio en  nuestro grupo podríamos afirmar tal cosa o tal otra, y seguramente futuras investigaciones permitirán avanzar…”, lo cual es de primordial importancia para la interpretación estricta del estudio realizado y seguramente significa un sólido avance en líneas que en el futuro beneficien al paciente. A veces se desvirtúan en el copete de las notas  difundidas o en los resúmenes que naturalmente obligan la “tiranía del espacio y los tiempos” en los medios de comunicación.

Hay que tener en cuenta la influencia también de la industria en la financiación o desestimulación de líneas de investigación.

Un primer elemento histórico referido a los estudios sobre Diabetes y demencia se vincula con  los progresos en la definición de las demencias  y también de las Diabetes, superando una primera definición simplista que no distinguía las características de Diabetes por lo menos en tipo I y II así como las demencias en básicamente vascular y Alzheimer. Por cierto, día a día los diversos autores proponen definiciones y clasificaciones siempre cambiantes.  Es posible que el médico clínico deba tener la ductilidad suficiente como para no caer en la adopción dogmática del último hallazgo que en general se acompaña de últimas modas en tratamientos. En ocasiones en la medicina geriátrica la aplicación irreflexiva de protocolos, algoritmos y guías para la práctica médica terminan despersonalizando el ejercicio de mantener y mejorar la salud provocando el efecto contrario al deseado.

Líneas de trabajo y hallazgos.

El vínculo entre las Diabetes y las demencias han sido estudiados diversas ópticas.

— Epidemiológica en razón de que la población mayor  es especialmente vulnerable para la ocurrencia de ambas

— Genética, en cuanto  a que existen evidentes vínculos familiares entre los individuos afectados

— Anatomopatológica por la importancia de la sustancia amiloide tanto en el proceso de envejecimiento como en Alzheimer y Diabetes

— Sociocultural debido a las consecuencias en pérdida de la independencia de las etapas sucesivas de la evolución natural de las enfermedades. Sus efectos sobre el núcleo familiar  pueden  llegar a la hipocondría y la adopción de dietas bizarras o el empleo de procedimientos no científicos en el afán de proteger a todos los miembros de la familia del desarrollo de Diabetes

— Financieras, ya que tanto Diabetes como demencias provocan en la familia un costo económico adicional no siempre contemplado por los sistemas de protección de la salud.

— Etiopatogénica por la afectación vascular y neurológica que acompaña a la Diabetes y forma parte del sustrato patológico tanto del Alzheimer, como, por supuesto de las demencias vasculares

En algunos estudios se correlaciona el riesgo de padecer Alzheimer con la ocurrencia de Diabetes.

La detección de factores humorales detectables en pruebas de laboratorio específicas que orientan a pensar en etiología en común y posibilidades diagnósticas que para el Alzheimer aún no han sido confirmadas

Algunos investigadores han correlacionado los resultados de tests de evaluación cognitiva en diabéticos, con el riesgo de padecer demencia afirmando que hay un declive mayor en las perfomances mentales en diabéticos que en quienes no lo son.

Se han vinculado los episodios de hipoglicemia (muy frecuentes en los mayores) con el riesgo de padecer demencias.

Diversos autores jerarquizan los factores psicológicos y emocionales (y especialmente el estrés) como elementos relacionados con desarrollo y evolución de Diabetes y demencia, pero escasos trabajos se refieren a ellos

Conclusiones

El estado de las investigaciones desarrolladas hasta la actualidad es controversial y no ofrecen conclusiones definitivas acerca del vínculo causal mutuo entre Diabetes y demencias. Y mucho menos en pensar en intervenciones terapéuticas concretas.

Algunos autores llegan a afirmar que “la Diabetes aumenta el riesgo de padecer demencia” (Heather Snyder directora asociada principal de relaciones científicas de la Alzheimer’s Association en Chicago).

Otros, algo más cautelosos opinan que “recientemente se han acumulado pruebas que sugieren que la Diabetes juega un papel en la aceleración del envejecimiento cerebral, pero los mecanismos y factores atenuantes exactos siguen sin estar claros” (Rachel Whitmer epidemióloga de la División de Investigación en Etiología y Prevención de Kaiser Permanente, Oakland, California).

Incluso se ha dicho que “las investigaciones acerca de la relación entre Diabetes y demencia ha producido resultados conflictivos” (José Luchinsger y col. Columbia University)

El futuro de las actividades de investigación en los grandes centros mundiales seguramente abrirán perspectivas de aplicación clínica que mejoren la calidad de vida de las personas afectadas de Diabetes y demencia.

Los esfuerzos de investigaciones desarrolladas en nuestro país merecen también el apoyo académico y financiero de entidades públicas y privadas.

La prevención de los factores de riesgo comunes a ambas, que lo son también para las enfermedades cardiovasculares y otras patologías crónicas, constituyen un objetivo  inevitable de los planes de inversión en salud. No siempre lo declarativo se acompaña de acciones reales en el campo de la promoción de salud y la prevención.

Las proyecciones de futuro de todos los organismos internacionales, más allá de anunciar catastróficos panoramas de millones de afectados, debieran movilizar al aparato sanitario en apoyos conceptuales y concretos en programas de educación en salud que eviten atemorizar a la población e inviten a la adopción de hábitos saludables.