Dr. Delmar Rodríguez
Instituto de Formación Gerontológica del Uruguay
En términos básicos es necesario distinguir:
-La actividad física es realizar movimientos
-El ejercicio físico agrega sistematización de esos movimientos
-El deporte implica reglas estrictas y competencia.
Suelen aún mantenerse creencias sobre la actividad física que se han desarrollado por errores desde la educación hace años, y fortalecido por la ola globalizadora que prioriza la competencia. En nuestro medio además, la adhesión casi obligatoria hacia el fútbol también crea errores en cuanto a desmerecer la actividad física que no implique competencia.
Para realizar actividad física no es preciso ninguna habilidad especial ni conformación corporal especifica. Tampoco es imprescindible poseer un acentuado espíritu competitivo para desarrollarla.
No existe impedimento radical para la actividad física. La puede realizar toda persona. Y de toda edad. Y de toda condición de salud. Para personas portadoras de ciertas patologías es especialmente beneficiosa y tal es el caso del diabético.
Persona mayor, varón o mujer diabético puede y debe realizar actividad física.
Será preciso la orientación del médico tratante, del especialista en Diabetología, y de los especialistas no médicos precisamente en la actividad física. Y la aplicación de sentido común.
Son bien conocidos sus efectos que contribuyen a mitigar factores de riesgo que amenazan la salud del diabético: cardiovascular (corazón, arterias, cerebro, presión arterial), metabólico (de la glucosa y lípidos), anímico (mejora el humor y la autoestima), social (vínculos e intereses), adhesión a los tratamientos, control de sobrepeso. Se han estudiado específicamente referidos al ejercicio físico sistemático.
Desde las ciencias que se ocupan del envejecimiento sugerimos:
-Iniciar hoy actividades físicas
-Hacerlo con alegría y placer. Que no se transforme en una pesada tarea
-Evitar forzarse a lograr metas. Lo importante es realizarlo.
-Pequeños movimientos siempre son saludables para quien no tiene antecedentes de haber realizado deportes o ejercicios. No aceptar aquellas opiniones erróneas tan frecuentes: “eso no sirve para nada”. Quien abandona una actitud pasiva e inicia una actividad está iniciando un camino saludable, aún siendo liviano, que contribuirá a su bienestar.
-Se puede iniciar básicamente con movilización de los diferentes sectores corporales: brazos, hombros, manos, piernas, cuello, etc. y sus articulaciones.
-Realizar actividades de preferencia al aire libre y en grupo. Pero de todas maneras se pueden realizar en casa y también en solitario si las condiciones meteorológicas no lo permiten en el exterior. Un minuto de caminata alrededor de la mesa del comedor en términos generales significa un trayecto de una cuadra.
-Si combina la actividad con canto o recitados agrega otros elementos de coordinación y ejercicio de los órganos de los sentidos.
-El baile, en pareja, grupo o solitario es una modalidad de actividad que puede ser muy agradable. No es preciso “saber baile” para moverse con alegría al ritmo de la música. Tampoco debemos encerrarnos sólo en el tango: gran variedad de músicas pueden ser agradables para moverse.
-Sea creativo y agregue elementos y actividades simultáneas que contribuyan a hacerlo placentero
La actividad física es una adecuada herramienta para mejorar las condiciones de vida de la persona mayor. Cuando se trata del mayor diabético, el beneficio se potencia. No hay especialista ni médico clínico en el mundo que contraindique la actividad física. Toda la literatura científica aprueba que se sugiera realizar actividad física por sus efectos positivos sobre la calidad de vida.